Implante coclear. Renovación de accesorios y financiación pública

Implante coclear. Renovación de accesorios y financiación pública

En muchas ocasiones la mala redacción o la poca concreción de la normativa genera dudas sobre la cobertura real de las prestaciones sanitarias, las ayudas o las subvenciones públicas.

Un buen ejemplo de ello es la inclusión en la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud del implante coclear, sus accesorios y la renovación de éstos. Tema no resuelto desde el punto de vista legislativo (por dos veces), que ha necesitado su abordaje por los tribunales para concederle una correcta interpretación legal.

A) ¿QUÉ ES UN IMPLANTE COCLEAR?

Sin entrar en detalles técnicos,  el implante coclear es un dispositivo que ayuda a que las personas con dificultades auditivas severas puedan escuchar .  Básicamente su funcionamiento consiste en transformar las señales acústicas en señales eléctricas que estimulan el nervio auditivo. Estas señales eléctricas son procesadas a través de las diferentes partes de que consta el implante.

El implante se constituye de dos tipos de dispositivos: los internos (que se colocan en el oído medio); y los externos. Ambas partes están conectadas por un cable.

Existe un riguroso protocolo de selección de candidatos a un implante coclear. Debido a su elevado coste, ni el dispositivo ni la rehabilitación logopedia se universalizan a todas las personas con deficiencias auditivas. Para ser candidato es necesario cumplir con una serie de requisitos ineludibles, el primero de ellos: padecer de sordera total o profunda.

B) FINANCIACIÓN PÚBLICA, ¿QUÉ DICE LA NORMATIVA?

Ya hemos definido por aquí anteriormente la Cartera de Servicios del SNS. Lo haremos de nuevo:  Conjunto de servicios, técnicas o procedimientos mediante los que se hacen efectivas las prestaciones sanitarias .

La Cartera Común de Servicios del SNS se recoge en el Real Decreto 1030/2006. En lo que aquí nos interesa, incluye los implantes cocleares como «Implante quirúrgico» en su Anexo VI, que está dedicado a las Prestaciones Ortoprotésicas: «La prestación ortoprotésica comprende los implantes quirúrgicos, las prótesis externas, las sillas de ruedas, las ortesis y las ortoprótesis especiales«.

Llegados a este punto, es necesario definir «implante quirúrgico«. Lo hace el mismo Real Decreto en el Anexo VI (art. 2.1): «Producto sanitario diseñado para ser implantado total o parcialmente en el cuerpo humano mediante intervención quirúrgica y destinado a permanecer allí después de dicha intervención«. Además, añade: que se trata de un «producto sanitario implantable con finalidad terapéutica que sustituye total o parcialmente una estructura corporal o una función fisiológica que presenta algún defecto o anomalía, o que tiene finalidad diagnóstica«.

Y más concretamente, respecto a los implantes cocleares, el Real Decreto los recoge como producto incluido en la Cartera de Servicios, de esta forma: «OR 1 2 Implante coclear, incluyendo la implantación bilateral tras valoración individualizada en niños y en adultos«. Posteriormente relaciona las situaciones en las que deben considerarse «especialmente» su inclusión.

Con esta mención tan vaga que realiza la Ley sobre los implantes cocleares, el Ministerio de Sanidad se vio obligado a publicar en el año 2010 una Orden (Orden SAS/1466/2010) para aclarar hasta donde debía financiarse esta prestación.

En el preámbulo de la mencionada Orden informa sobre el objeto de la misma, haciendo referencia a la Cartera de Servicios Comunes del SNS: «esta norma no detalla expresamente la renovación de los componentes externos, que resultan imprescindibles para el funcionamiento del implante coclear«. No obstante, con poco tino, el artículo Único de esta Orden actualiza el Anexo VI del RD 1030/2006. Modifica el epígrafe relativo a los implantes cocleares imponiendo la siguiente redacción: «Implantes cocleares (incluida la renovación de los componentes externos: procesador externo, micrófono y antena)«.

C) ¿QUÉ DICE LA ADMINISTRACIÓN SOBRE LA FINANCIACIÓN DE LOS IMPLANTES COCLEARES?

Lógicamente, la Administración se acoge a la textualidad de la ley. A partir de la publicación de la Orden en 2010, la Administración reconoce incluido en la Cartera de Servicios del SNS y, por tanto financiable, la colocación del implante coclear, y la renovación de los componentes externos: procesador, micrófono y antena.

Aparentemente, el tema queda aclarado y las dudas sobre qué está financiado y qué no lo está quedan resueltas.

¿Pero, qué sucede con el resto de accesorio externos no relacionados en la normativa? Es decir, las pilas, los cables, el imán y el portapilas (que por otra parte, son los más propensos al deterioro y rotura).

Buena parte de la Administración sanitaria ha venido interpretando (de forma restrictiva) que el coste de la reparación de estos últimos accesorios no puede ser reintegrable al paciente, al no estar incluidos en la Cartera de Servicios. Para ello, se apoyan en que  sólo puede financiarse la reparación de los accesorios expresamente relacionados en la ley  (es decir, el procesador, el micrófono y la antena).  El resto no es financiable. 

D) Y ¿QUÉ DICEN LOS TRIBUNALES?

Los tribunales han tenido que intervenir para interpretar correctamente la indefinición en la que se han manifestado los legisladores en este tema.  La jurisprudencia ha determinado que los accesorios no relacionados en la mencionada Orden SAS/1466/2010 también son financiables .

¿En qué basa su decisión? En que no considera que la enumeración de componentes que realiza la ley deba interpretarse de forma exhaustiva. Interpreta que la normativa relaciona los componentes más importantes del implante coclear, por lo que «la redacción literal no conduce inexorablemente a entender que sólo los que se enumeran se incluyen en la Cartera de Servicios«.

Cualquiera de los componentes externos del implante coclear son financiables, puesto que todos ellos RESULTAN IMPRESCINDIBLES para su funcionamiento@betajuris

Y para desarrollar esta interpretación se apoya en el Preámbulo de la Orden de 2010. Orden que como queda dicho, se elabora para clarificar su inclusión en la Cartera de Servicios. En el Preámbulo se dice que la Orden se redacta para corregir el hecho que el RD «no detalla expresamente la renovación de los componentes externos, que resultan imprescindibles para el funcionamiento del implante coclear«.

Por tanto,  cualquiera de los componentes externos del implante son financiables, puesto que todos ellos RESULTAN IMPRESCINDIBLES para su funcionamiento . Como consecuencia, el gasto  por parte del usuario debe ser reintegrado por la Administración.

¿Te ha gustado? ¿Quieres suscribirte? Completa el siguiente formulario

Posts relacionados

Añade un comentario